Una locura cruzó por mi mente,
una tarde soleada de verano,
era un amor naciente,
en los labios de la niña de al costado.
Su sonrisa cautivó mi mente,
sus besos encendieron la fiebre,
el amor vino con el tiempo,
apretando sus manos y reposando en sus pechos.
Hoy vive en mis ojos y en mis labios,
se adueña de mi cuerpo,
me apasiona sus encantos,
de amarla día tras día por todos lados.
Me imagino mil mundos con ella,
me imagino su cintura bella,
su mirada penetrante,
demostrando amor latino, amor excitante.
Te amo y mil veces te amo,
MARYCRUZ GALLARDO,
loquita niña traviesa,
que mi corazón se ha ganado!
