Desde hoy seremos Alma Zavala y Gary Lara. Desde hoy seremos dos extraños que caminan en una ciudad aglomerada. Desde el día de hoy viviré con mi recuerdo pegado a mi mano. Desde hoy vivirás en el cielo, en el pedestal hecho de nubes que yo he fabricado. Me voy contento de poder haberte aclarado tanto. Me voy alegre y agradecido por la persona que fuistes, de como me tratastes y como me quisistes. Te recordaré siempre con una sonrisa, con ese caminar que tú y nada más tú dominas, con esos cachetes que eran en tiempos pasados mi alegría infinita. Recordaré tu mirada pícara, y tus chistes que tenian más ternura que risas. No olvidaré tus buenos consejos, lo momentos que estuvistes para mí, y las fechorías y travesuras de dos aventureros que jugaron al amor sin saber que el amor no era cosa de juego.
El tiempo pasó como una estrella fugaz y nuestro amor se durmió para quizás no despertar jamás. Quizás sea la última nota que te escriba, quizás sea el último pensamiento que te tenga, me voy tranquilo y contento porque no hay que llorar más por todo lo que termino, mejor es sonreir porque al final al cabo todo ocurrió. Me voy recordando lo mejor de tí, tu sonrisa colgate y tu alegre forma de niña y a la vez de amante. Me voy recordando tus besos, tus abrazos, tus caricias, y tu forma de mirarme que hacía que el mundo girará locamente de remate. Me voy recordando los mejores momentos, las alegrías y los chistes, como el del perro pegamento. Me voy con mis recuerdos, de aventuras peligrosas, de experiencias con fortuna en puertas del pasado que muy lejos ha quedado pero que lindo se siente el tener que recordarlo.
Me voy porque es hora de partir y está entrada lo hize, lo hize para tí. Un mundo nuevo empieza, un mundo lleno de peligros. Lloraré de nuevo al alba, lloraré de nuevo como un niño. Mis sentimientos han regresado para poder dárselos a otra persona. Tengo mi corazón que retoma su rumbo, luego de haberse desviado en un paraíso lleno de colores y embrujos. Quizás nunca leas esta entrada, quizás nunca sepas más de mí, quizás tu cabeza reposa ya en otra almohada, pero lo que sí estoy seguro es que te amé con todo el cuerpo, corazón, mente y alma y que llegará el invierno sin aquellas manos blancas. Ahora me despido Alma Zavala. Fuistes, eres y serás para mí un bonito recuerdo de mi transitoria vida aquí en esta tierra que no perdona y no olvida. Un último abrazo, un último beso, y una última caricia porque el mundo no entiende de amores, el mundo no entiende de versos, el mundo no entiende de sueños, el mundo no entiende de nada porque el mundo es un pobre poema que solo recita el ALMA.
MUCHAS GRACIAS ALMA ZAVALA … !!!
PUNTO FINAL !!!
