Esta carta lo debí escribir hace poco porque nuestra historia murió cuando murió mi tiempo. Aunque se que pedirte disculpas es lo que debo y no sería suficiente para todo lo que ahora debes estar sintiendo, pero es lo mejor que puedo hacer en estos tiempos oscuros en los que nos vemos. Sé que serás felíz para una eternidad que se avecina, me hubiese gustado compartirla contigo en otro tiempo y en otra vida. Sin embargo, las cosas nunca son como parecen, un día es blanco y el otro día es negro, y caemos en un abismo profundo, en un abismo que no conocemos. Querida Karen, sé que estarás sufriendo, sé que pensarás que todo fue una gran mentira que forje en el cielo, pero nada de eso es verdad, te quise con locura en tiempos de soledad, nos ayudamos uno al otro, nos ayudamos sin pensar. Quizás fue una terapia vivida, quizás fue un simple amor fugáz, pero lo que tu me enseñastes en esta vida va mas allá.
No tengo palabras para decirte, el hombre que habla mucho y
no pierde niguna batalla ahora se quedó callado mirando el sol morir en el atardecer aburrido, en un atardecer californiano. Me pregunto que andarás haciendo ahora, que andarás haciendo niña mujer traviesa de épocas de las que uno añora, y como poniendo punto final a esta triste oda, te dejaré un poema del gran poeta cubano Jose Luis Buesa que en paz descanse ahora, pero no sin antes despedirme con un beso en la boca, con un adiós marchito, con un deseo de suerte que espero que no muera en el camino. Cuidate como alguna ves te cuide aunque tu no te hallas dado cuenta, la libertad es una libertad que abraza, que abriga y que proteje en tiempos de tristeza, y bendito sea el que ama la vida porque muere de amor. Otro tiempo, Otra vida, Otra época hubiésemos sido la mejor familia.
“Te digo adiós y acaso te quiero todavía,
quizás no he de olvidarte pero te digo adiós,
no sé si me quisiste, no sé si te quería,
o talvéz nos quisimos demasiado los dos”
“Este cariño triste, apasionado y loco,
me lo sembré en el alma parar quererte a tí,
no sé si te amé mucho, no sé si te amé poco,
pero si sé que nunca volveré amar así”
“Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré,
pero al quedarme solo sabiendo que te pierdo,
talvéz empiezo amarte como jamás te amé”
“Te digo adiós y acaso con esta despedida,
mi mas hermoso sueño muere dentro de mí,
pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en tí”
