La calma antes de la tormenta golpea fuerte en cada corazón sobre el hogar querido. El silencio sepulcral lo abarca todo, y lo todo es nada. El dolor de tormentas que se avecinan, de gritos, de gemidos, de bestias que quieren ser liberadas, que van hacer liberadas, y que liberadas se quedarán. La pared empieza a temblar aunque no halla terremoto alguno, predeciendo el golpe social que a veces nos vuelve ciego, y a veces nos deja desnudos. La ira será testigo cruel de una muerte en vida, de una vida que vence, y otras que se desvanecen. Miradas perdidas, miradas hirientes, cabezas agachadas y un vientre que crece.
Hace ya buen tiempo en aquellos buenos climas, la sonrisa de todos, los chistes a la antigua. La esperanza de una vida mejor estaba escrito en nuestras frentes, la esperanza de un mundo de oportunidades, de facilidades, de lujo, de alegría, y de bienestar era nuestro presente. Poco a poco fue derrumbándose esa engañosa realidad, poco a poco fue destruyéndose y cayendo en un abismo del cual no saldrá jamás. Era otro tiempo, era otra la historia en donde no habían medallas, solo hambre de gloria, de porvenir, de futuro, y de una vida preparada al fiel estilo de los que se van. La alegría de almuerzos y cenas juntos, la algarabía de festividades, de triunfos, y de momentos gratos. La tristeza de pérdidas, de fracasos y de momentos de tensión. Todo se mezcla en un pasado que fue, que iba a ser pero que no se dio.
A veces miro al cielo, cierro los ojos y me pongo a pensar si todo esto será la realidad, en que momento nuestras vidas cambiaron, en que momento nos alejamos, o en que momento nos estancamos en un tiempo pasado. Las preguntas que vienen y van en días de mucho nerviosismo, amor, pasión y sobre todo cargamontón. Las manos me temblaron de solo pensar que la bestia sería liberada sin nada más que preguntar. Sin embargo, al final todo se llega a saber. Una reunión familiar será el punto de partida, juntos meteremos la llave, juntos le daremos vuelta, juntos veremos a la bestia, y si juntos morimos o vivimos, seremos todos juntos y nadie más. Al final, todo fue otra historia a lo escrito en el destino, el cuento de hadas se terminó y dio paso a este dramático libro.

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