Es una mañana calmada, luego de una tormenta ya anunciada. Y es que ayer todo fue tristeza, o fue costumbre que al final nos quedamos como siempre, con el grito de gol ahogado, con el grito de gol avasallado. Y es que en ese maldito minuto 82, nuestras murallas no dieron para más, y cedieron ante el impotente ataque guaraní. Lo intentamos, lo planteamos, defendimos, y contraatacamos, pero nada de eso fue suficiente. Y es que era la lógica, el puntero con el colero, y aunque peleamos hasta el final, no nos llevamos nada con el segundo lugar. Y con el pasar del día, todo el río desbordado volvió a su cauce, las penas se disiparon, y las risas y la vida cotidiana regresaron.Y es que el fútbol es como la vida mi
sma, está lleno de tristezas, de alegrías, de gozo y de llanto. Cuando perdemos, nos sentimos mal como si nosotros hubiesemos fallado aquel penal, o no haber atajado aquel gol. Las miradas perdidas cuando el árbitro toca el silbido del final, la desazón, el coraje, todo es una mezcla de todo y nosotros en nuestras casas solo atinamos a bajar la cabeza, nos damos aliento y volvemos a la realidad de la vida luego de esa pausa de 90 minutos y más. Aunque nos hagamos los desinteresados, los que ya sabiamos el resultado, o los que ya estabamos acostumbrados siempre soñamos, imaginamos, vivimos aquel milagro que no llega, y esperamos hasta el último momento para ver que nuestra esperanza es hecha pedazos con el gol que lo liquida todo.Es un día triste, nuestras chances de ir al mundial se disminuyeron a no p
erder 6 puntos más y aunque es un imposible, y renegemos del precario fútbol que muestra hoy en día la selección, la apoyaremos como siempre la hemos apoyado, en las buenas y en las malas, mas malas que buenas, pero allí estaremos gritando un vamos Perú carajo. Y así con la desganas de la vida viviremos la semana, el mes hasta el próximo partido en donde retumbará el ya conocido "Poropopó Poropopó el que no salta es un Chileno Maricón!!!" y es que el fútbol es pasión de multitudes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario